
Nació en Catania (Italia) el 18-XII-1927. Siendo estudiante universitario en Roma, frecuentó el primer centro del Opus Dei en Italia, llamado el “Pensionato”, que había sido la casa de los guardas de la antigua embajada de Hungría ante la Santa Sede, en viale Bruno Buozzi, adquirida en 1947 como futura sede central de la Prelatura: allí conoció a San Josemaría. En los años 50, mientras ejercía su trabajo profesional, se ocupó de la labor apostólica con universitarios y con trabajadores técnicos. Fue ordenado sacerdote en 1959, y en adelante atendió las más diversas actividades apostólicas en Nápoles, Bari, Urio, Roma, etc. Después se trasladó a Sicilia, donde vivió numerosos años. Dedicó muchas horas a administrar el Sacramento de la Reconciliación. A principios de los años 90 le fue diagnosticado un cáncer del que se operó en 1993. Sin embargo, el mal reapareció. Consciente de que su enfermedad tenía pocas probabilidades de recuperación, llevó a cabo su ministerio sacerdotal siempre con intensidad sobreponiéndose a sus dolencias. Mantuvo en todo momento el buen humor y la generosidad de no dejarse servir por los demás, a pesar de ser cada vez menos autónomo. Siempre quiso celebrar la Santa Misa, incluso cuando ya no podía tenerse en pie. Con un gran celo apostólico, se prodigaba para acercar a la fe los médicos y pacientes del hospital y a amigos y parientes. Falleció el 4-I-2008. Su funeral fue oficiado por el Prelado del Opus Dei.